Guía - 2026

¿Cómo conseguir tus metas financieras?

Sin morir en el intento

“Un sistema convierte la intención en resultados”

Daniel Kahneman, Pensar Rápido, Pensar Despacio.

Ya hemos hablado que para conseguir el éxito hay que definir metas específicas y viables.

Pero como lo he mencionado en varias ocasiones, quiero ayudarte a ver las finanzas desde otra perspectiva.

Así que revisemos cuatro conceptos importantes:

Metas, Rutinas, Hábitos y Sistemas.

Metas

  • La meta es aquello que quieres conseguir.
  • La meta es el resultado que quieres lograr.
  • La meta es el destino al que quieres llegar.
  • La meta te da dirección.

 

Meta: recibir 50 mil pesos cada mes de mi fondo de retiro a partir de los 55 años.

 

Rutinas

Una rutina es un conjunto de pasos que repites con regularidad en el mismo orden y contexto.

La rutina funciona para generar automatismo, es decir, para que aquello nuevo que iniciaste se convierta en un hábito.

Rutina: Hacer un presupuesto.

 

Hábitos

Es el resultado de una acción que haces de manera regular y automática.

Hábito: Registra ahorros, gastos e inversiones en mi presupuesto todos los días.

 

Sistemas

  • Un sistema es un conjunto de acciones que hay que llevar a cabo para conseguir la meta.
  • El sistema es el camino a transitar para llegar al destino.
  • El sistema te da resultados.
  • El sistema es una estructura que incluye metas, rutinas, y hábitos.
  • El sistema es sostenible a largo plazo.

 

Todo este conjunto es lo que te permite continuar, incluso cuando no tienes ganas.

Sistema: Ahorrar e invertir en Seguros de Vida de manera ordenada, constante y sistemática.

Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre metas y sistemas?

“Las Metas son el resultado que quieres obtener. Los Sistemas son los procesos que sigues para alcanzar esos resultados”

Scott Adams, Cómo fracasar en todo y aun así triunfar, creador de DILBERT

¿La meta que definimos en un principio es totalmente inútil?

No, como lo vimos anteriormente, las metas dan dirección, pero los sistemas son los que realmente reflejan un progreso.

Sin embargo, tener el foco en la meta genera varios problemas:

  1. Ganadores y perdedores comparte la misma meta.

Todos quieren trabajar menos, ganar más dinero y tener más tiempo libre.

Fijarse metas es para perdedores.

2. Alcanzar una meta consiste en un cambio momentáneo.

3. Las metas restringen la felicidad.

4. Las metas no conviven con el progreso a largo plazo.

🔥" Si tienes problemas para conseguir tus metas financieras, el problema no eres tú. El problema es tu sistema. Los malos resultados se repiten no porque tú no los quieras cambiar, sino porque tienes un sistema que no funciona.

No se trata de más dinero.

No se trata de disciplina.

No se trata de suerte.

No se trata de metas.

Se trata de Sistemas.

Un sistema funciona porque:

  • Diseñas el contexto.
  • Reduces decisiones.
  • Reduces la resistencia mental.
  • Automatizas acciones.
  • Celebras avances.

 

La clave está en no rendirse antes de que el efecto multiplicador se manifieste.

Concéntrate en mejorar tu sistema. Confía en el proceso.

La decisión es tuya. Sigue adivinando qué funciona o sigue lo que está comprobado.

“No te elevas al nivel de tus metas, sino que caes al nivel de tus sistemas”

James celar. Hábitos atómicos

¿Como construir un sistema que trabaje para ti?

Primero. ¿Para qué quieres el sistema?

¿Qué resultado quieres obtener al implementarlo?

En el apartado ¿cómo definir tus metas financieras?, has definido un objetivo que responde a esa pregunta.

Dependiendo la situación en la que te encuentres, puedes caer en alguno de estos tres o en los tres objetivos siguientes:

  1. Crear un fondo de emergencias equivalente a 3 o 6 meses de tus gastos imprescindibles.
  2. Pagar deudas.
  3. Meta financiera a largo plazo, por ejemplo un plan personal de retiro, la universidad de los hijos, capital para poner un negocio, etcétera.

 

El proceso de diseñar tu sistema requiere que consideres:

— Tus valores personales

— Tus emociones impulsoras, y

— Tus necesidades particulares.

 

Son la base, los cimientos de tu sistema.

Lo que es conveniente para uno, no lo es tanto para otro, aun cuando tengan el mismo objetivo.

Eso significa que tienes que trabajar en saber:

  • Quién eres,
  • Qué quieres y
  • Cómo deseas vivir tu vida

 

Son estos aspectos lo que van estableciendo pautas para tener claridad sobre el estilo de vida que quieres vivir.

Segundo. Las reglas de tu sistema.

Significa definir las acciones, rutinas o hábitos clave que debes llevar a cabo para conseguir tu objetivo.

Por ejemplo:

  • Hacer el presupuesto anual y mensual.
  • Pagarme a mí mismo el 10% del ingreso, domiciliarlo a una cuenta especial.
  • Distribuir un 10% para mi fondo de emergencia.
  • Luego distribuir el 80% restante para mis gastos esenciales.
  • Registrar todos los días en el presupuesto el flujo de dinero.

 

Son las reglas que se deben ejecutar para llegar al resultado deseado.

Tercero. Las herramientas.

Se trata de quitar fricción

Eso significa hacerlo lo más sencillo posible.

Conectar las reglas con herramientas o técnicas que faciliten la ejecución

La pregunta ¿Qué tanto esfuerzo implica hacer “x”acción?, facilita encontrar esa conexión, es decir, encontrar esa herramienta o técnica adecuada para la ejecución.

Por ejemplo: ¿Qué tanto esfuerzo implica “hacer un presupuesto”?

  • Puedes hacerlo en un cuaderno
  • En una hoja de Excel
  • En un programa o aplicación de presupuestos.
  • Etcétera.

 

¿Qué tanto esfuerzo implica “ahorrar”?

  • Puedo comenzar en una alcancía.
  • Usar una cuenta de ahorros.
  • Un seguro de vida.
  • En una tanda.
  • Domiciliar con aplicaciones bancarias.

 

El cuarto paso. Actualiza el sistema

El sistema es dinámico, flexible y proactivo

Si no le das el mantenimiento adecuado se queda estático y reactivo

Un sistema que no se adapta a la realidad del día a día, se queda obsoleto rápidamente.

El embudo del enfoque

  • Crea
  • Elimina
  • Modifica
  • Simplifica
  • Automatiza
  • Delega

Nuevas reglas para el sistema

Por ejemplo:

  • Si una regla era destinar el 10% de ingreso al fondo de emergencia y ya acumulaste seis meses de gastos esenciales, hay que modificar esa regla del sistema.
  • O quizá viene en camino un bebé, eso implica nuevos gastos, por lo tanto, hay que crear nuevas reglas al sistema.

 

Espero que en este punto tengas claro que un objetivo es ambiguo y difícil de medir, pero da dirección, mientras que el sistema es fácil de seguir y cuantificable día a día.

Cinco. Celebra pequeños logros

¿Recuerdas que también definimos metas a corto plazo?

Pues aquí está la razón, mantener la motivación y sobre todo vivir resultados tangibles del sistema.

 

Seis. Una comunidad de apoyo

Una comunidad de apoyo, para esos momentos en que se necesita un pequeño empujón, para rendición de cuentas, contar con uno o más cómplices a quien compartirle como vas, recibir o dar retroalimentación.

“Lo que no se planifica… se improvisa.”

🔥“No hay nada peor que conseguir lo que quieres, pero no lo que necesitas”

Cinco cosas que el Sistema Invierte Seguros no hace

 

1. No avanza sin tu intervención.

Si no entras en acción, nada se mueve.

Necesita que te involucres, construyas y ajustes.

2. No es un programa diseñado para entretener.

Aquí no vienes a “aparentar ser millonario”.

Vienes a construir un sistema.

3. No incluye seguimiento diario.

Tienes una sesión grupal por semana durante tres meses para resolver dudas conmigo, pero el ritmo lo marcas tú… y el compromiso también.

4. No está pensado para delegar tu responsabilidad financiera.

Esto no sustituye tu criterio, tu visión ni tu decisión final.

Te da estructura, pero tú decides cómo usarla.

Tú decides el estilo de vida que quieres vivir.

5. No está producido para impresionar.

El valor está en el método, no en la puesta en escena.

No se trata de presumir ni de comparar.

No es sexy, pero es muy efectivo.

No es para provocar envidia.

Es para generar admiración.

Lo que Invierte Seguros SÍ hace:

Invierte Seguros te ayuda a construir un sistema de ahorro e inversión que funciona con claridad, con estructura y con sentido para tu estilo de vida.

Un sistema que te acompaña durante años, porque se apoya en principios que no caducan:

— Tus valores personales

— Tus emociones impulsoras, y

— Tus necesidades particulares.

 

Aquí aprendes a ordenar cómo administrar el dinero, cómo multiplicar tu dinero de manera segura y cómo disfrutar tu estilo de vida sin culpa, remordimiento ni estrés.

Y cuando un imprevisto se presente, puedas afrontarlo sin preocupación y seguir avanzando con tus objetivos financieros.

 

Este programa te enseña a trabajar con una base firme:

  • Un proceso que convierte tu dinero en semillas para cosechar cuando realmente lo necesites.
  • Un proceso que se adapta a tu ritmo, a tu ingreso y a tu estilo de vida.

 

Cuando tienes ese sistema, la incertidumbre baja.

Tomas decisiones con más calma.

Y empiezas a ver cómo los resultados llegan de forma más estable.

 

No es teoría.

No es motivación.

Es un sistema que funciona.

💰El éxito en las finanzas es 80% comportamiento y 20% conocimiento

“La buena vida es cara. La hay más barata, ¡pero no es vida!”

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